Tienes un enchufe en una pared de fachada, otro junto a la ventana y una caja de registro en el pasillo. Te dicen que van a insuflar la cámara de aire del muro y, de inmediato, surgen las dudas. ¿Hay que desmontar algo? ¿Puede el material colarse por donde no debe? ¿Qué pasa con las esquinas y los rincones?
En Inyectamos Ahorro son preguntas que escuchamos a menudo antes de cada instalación. Por eso, vamos a explicarte con calma qué ocurre en tu vivienda cuando se insufla Supafil.
Dónde está realmente la cámara de aire
Para empezar, conviene aclarar de qué espacio hablamos. La cámara es el hueco que queda entre las dos hojas de un muro de doble hoja: la exterior, que da a la calle, y la interior, la que ves y tocas desde casa. Supafil, nuestro aislamiento insuflado de lana de vidrio virgen, se introduce en ese espacio intermedio.
Los enchufes, los interruptores y las cajas de mecanismos van empotrados en la hoja interior. En este sentido, el insuflado no trabaja sobre ellos, sino detrás de esa hoja, en un espacio distinto al que ocupa tu instalación eléctrica.
¿Puede colarse el aislante por un enchufe?
En un muro en buen estado, no es lo esperable. La hoja interior actúa como barrera entre la cámara y tu casa. Además, la instalación se realiza con la vivienda habitada, sin sacar muebles ni abrir paredes.
Sin embargo, cada casa es diferente. Un muro antiguo puede tener fisuras, huecos de reformas anteriores o cajas empotradas de forma poco habitual. Por ello, el trabajo no empieza con la máquina, sino con una inspección previa.
Los instaladores de la red de Inyectamos Ahorro realizan un examen endoscópico para comprobar el estado de la cámara antes de decidir cómo actuar.
¿Qué conviene contarle al instalador?
- Si hay enchufes o cajas en muros de fachada, sobre todo en los que se van a insuflar.
- Si se ha hecho alguna reforma eléctrica o de albañilería en esas paredes.
- Si has notado humedades, grietas o zonas que suenan huecas.
Con estos datos, el equipo puede anticiparse a cualquier particularidad de tu muro.
Además, es el mejor momento para preguntar todo lo que te preocupe, porque resolver dudas antes de empezar siempre es mejor que improvisar durante el trabajo.
¿Y los encuentros? Esquinas, techos y marcos de ventana
Los encuentros son los puntos donde se unen elementos distintos: el muro con el techo, la pared con el marco de una ventana o las esquinas. Son zonas delicadas en cualquier vivienda, ya que el calor suele escaparse por ellas con más facilidad.
Cuando la cámara se rellena de forma continua, el material ocupa el hueco incluso en los rincones. Como consecuencia, se reducen los puentes térmicos en las zonas donde existe cámara de aire.
Eso sí, conviene ser realistas. El insuflado actúa dentro de la cámara y hay encuentros que no la tienen, como un pilar o el borde de un forjado. Ahí no puede intervenir de la misma manera. Precisamente para eso sirve la valoración previa: para saber qué se va a resolver y qué no.
Un material pensado para convivir con tu vivienda
Hay un detalle que suele tranquilizar a quien tiene instalación eléctrica cerca. Supafil es un material incombustible (Euroclase A1), resistente a la humedad y sin ligantes añadidos. Por tanto, además de mejorar el confort térmico, es un aislamiento seguro para tu hogar.
¿Estás pensando en aislar tu casa? La mejor forma de despejar dudas sobre enchufes, cajas y encuentros es que alguien vea tu muro. En Inyectamos Ahorro contamos con más de 10 años de experiencia y con una red de instaladores repartida por casi todo el territorio. Cada uno estudia tu vivienda antes de proponer una solución.
Solicita presupuesto sin compromiso y un instalador de tu zona analizará tu caso.






















